4. Cabo suelto del pasado
4. Cabo suelto del pasado
Hola Justino. Muchas gracias por la entrega de las dos carpetas de Terremoto 85 de Delgadillo y el lienzo de 'Cosmocervus' a Laura y Jaime. Me ayudará mucho esto. Ya podré saldar adeudos comprometidos. Ahora, con las enviadas a Angélica García, ya hay disponibles 3 carpetas en Ensenada.
Como te comenté, Jaime tuvo una idea para resolver el bastidor del 'Cosmocervus'. Ojalá sea posible.
Imagínate: Un video tutorial master -no digo de qué tipo, ni con quién para no spoilear-, en el inter una conversación lúdica de la memoria de la Era Mítica de Ensenada entre dos viejos amigos... y que el resultado sea la pieza montada en ese bastidor. Lista para rodar...
He seguido ampliando el texto del 'sesgo ceciliano' del blog de 'Rupestricidad retro'. 🙂
Al final, este blog se volvió un escrito de la memoria y un ensayo conceptual, juntos. A su vez, este comentario a ti, lo agrego como una nueva entrada. Tu mirada fraternal cachana me da ese referente para hacerlo y compartirlo.
Mira el tipo de rodeo que realicé. Creo que empieza a ser visible. Que aún con tanto tiempo, a la vuelta de tantos años, el resultado no es solo un relato.
Tal vez, pueda parecer innecesario y tedioso intercalar comentarios de análisis y de reflexión conceptual. Sin embargo, los considero necesarios, dado que la perspectiva de dicho relato, asume aspectos que no son del dominio común, ni siquiera entre los que participamos. De ahí la necesidad de explicitarlos. Digo que, para saber cómo estuvo la fiesta, no basta saber como le fue a cada quien en el baile.
Digo esto porque nunca aprendimos a reflexionar o tomar en cuenta la dimensión psicosocial mitopoyética y la estética comunitaria. ¡Ni siquiera sabíamos que existía! Nos rebasaba. Como en algún tiempo, como humanidad, ignorábamos a la gravedad o a la relatividad en nuestras vidas. Y a la vuelta del tiempo terminan siendo decisivas en nuestra vida actual.
La mirada y el metarelato
Nuestra mirada sobre los acontecimientos sociales del pasado están mediados por el filtro hermenéutico, es decir, por la manera en que interpretamos nuestro entorno como individuos modernos, con la crítica política, la economía, la sociología y la ideología, junto al terreno del arte y la cultura, imbuidas por la educación de la historia. Y hasta ahí.
No poseíamos una manera adecuada de comprender los acontecimientos y las coyunturas desde una perspectiva más amplia. La perspectiva de la historia de larga duración, que permitiera comparar otros momentos y otras coyunturas.
Y si era pertinente o no hacerlo. ¿Cómo mirar aspectos comunes, o repeticiones sintomáticas de comportamientos reiterativos o innovaciones, en ese acontecer de actividades de múltiples tipos, que nos rebasa.
Ha sido necesario todo lo otro que ha pasado, sin soltar el cabo suelto del pasado, para poder comprender otra perspectiva.
Y con ello, ha sido necesario también, poder construir hasta los conceptos (palabras-ideas-metáforas relacionales) necesarios que hagan coherencia de reflexión.
Para algunos, esto de lo que hablo es solamente filosofía de la historia. Si lo es, en el sentido de ampliar la misma. Y la ampliamos con este despliegue de la Dimensión psicosocial mitopoyética y la Dimensión estético-comunitaria. Dimensiones epistemológicas multidisciplinarias que coexisten y se complementan con la perspectiva de la historia de larga duración.
Aspectos que he venido desenvolviendo desde hace más de treinta años.
El experimento psicosocial estético-comunitario rupestre
La emergencia de estos aspectos no solo requerían de descripciones teóricas de refritos conceptuales previos. Sino de verdaderas innovaciones que afloraran en la realidad misma del acontecer consensual de la experiencia de la praxis social. Y que, a su vez, pudiesen ser relacionadas con otras experiencias, en el marco de esta misma dimensión psicosocial mitopoyética de reflexión.
Esto resume las cuatro entradas de este blog y la pertinencia de contar juntos los dos cuentos, el de la Era Mítica de Ensenada y el de la rupestricidad y los geoglifos de B. Cfa.
Durante la década de 1990, en particular utilicé el acontecer de la creación estética colectiva, comunitaria y con protagonismo infantil, para realizar la experimentación necesaria, garantizando la seguridad y el entusiasmo de los participantes, en cada ocasión.
Eso es lo que explica la Rupestricidad contemporánea y los Geoglifos de Baja California de la década de los 90. Fueron verdaderos experimentos psicosociales. De ahí, por ejemplo, que utilicé la comunicación por correo electrónico con una pequeña red de amigas y amigos en la península y otras partes del país.
Cartas desde el geoglifo
De esta experimentación emergieron conceptos y procedimientos metodológicos de la creación y de la investigación psicosocial, más allá de lo establecido para el estudio del marketing y la manipulación psicosocial mediática. En el terreno de la co-creación colectiva comunitaria como ejercicio de emancipación humana. Que de ahí también emergen relatos. No solo del 'mercado de las ideas' para el consumo de masas.
. . .
En el periodo anterior, en la década de los años 70, fuimos nuevos 'Cristobal Colón', en 'tierras nuevas', creyendo que simplemente pisábamos el territorio que reconocíamos con nuestras ideas previas y prejucios.
Guardando la distancia, de esta metáfora, mira que es la hora de que no alcanzamos a comprender la profundidad de esos nuevos territorios humanos y sus riquezas que hemos destruido con nuestro solo pasar como civilización moderna sobre ellas.
En 1981, sobre ese acontecer extraño, novedoso y apasionante que emergía con nuestros pasos colectivos de los tres sectores universitarios, se cebó la destrucción policíaco-militar del Estado oligárquico-criollo en la UABC.
. . .
Mucho de lo comprendido ahora, tiene que ver también con observar cómo se comportaron las élites de Rectoría de la UABC, durante todo este tiempo posterior de más de 40 años. Conducta sociopatológica que se asume con la conciencia de la hegemonía total -corrupta, impune y cínica- de la estructura orgánica, del campus universitario y de las mentes de los universitarios.
También fue necesario que apareciera la tesis de la joven tesista de otra universidad a 'explicar' la simplicidad que concluye que fue la causa de tal destrucción. Casi casi autoinflingida.
Fue necesario el testimonio de Josele Varela y su plática con los 'Claspers', veinte años después, que devolvían con vergüenza y honestidad su propia reflexión acerca de qué era lo que ellos habían propiciado, como porros estudiantes de derecha, y de lo que se había perdido en la Escuela Superior de Ciencias marinas.
Incluso fue necesario remontar la perdida del gran memorioso, el Chino Burgóin, para continuar con esta tarea que habíamos comentado durante todo el trayecto, desde entonces.
Fue necesario observar la autocensura profesional historicista, para reflexionar acerca del 'borramiento autoinflingido' y del sesgo conveniente del relato, así como la dosificación en compartimentos de difusión conveniente para diferentes públicos, del relato de los sucesos y del proceso del Cogobierno en Ensenada.
Lo que a su vez nos llevó a empezar a poner en el papel y 'en un blog', algunos elementos de la vida de Cecilia Soto Blanco, y esclarecer las causas de su borramiento e invisibilidad de sus aportaciones en la Prepa Ensenada y sus repercusiones, cinco años después. Al empezar a esclarecerlo, encontramos un doble borramiento de su presencia. Dado que igual, su gran trabajo de los años 60 en la Facultad de Derecho de la UNAM y en la CNDE, no era visible.
Tantas y tantas vueltas de la mirada que compartimos con propios y con extraños, para darnos cuenta que no alcanzamos a compartir, ni a nombrar del todo, eso que fue y que llegamos a co-construir.
Aprendimos a la mala que no es fácil hablar de realidades y acontecimientos borrados de la historia, mediante procedimientos de verdadera y prepotente 'ingeniería psicosocial', como lo es la 'doctrina de shock', que fue instrumentada en nuestro proceso universitario.
Tuvieron que pasar más de veinte años para que este mismo concepto fuera articulado para explicar la manera en que se desmantelaron y se desmantelan procesos políticos populares y comunitarios en América Latina durante décadas.
Desde entonces, cosas como el Lawfare, el uso de procesos legales para inmovilizar políticamente o destituir a quienes ocupan cargos públicos en un país, en al ámbito jurídico-judicial; las fake news, que engloban un sistema complejo de desinformación mediática, entendida como la creación y difusión deliberada y veloz de información falsa en los medios de comunicación de masas.
Y de la posverdad. Entendida esta última, al decir de Wikipedia:
Mentira emotiva, es un neologismo que implica la distorsión
deliberada de una realidad en la que priman las emociones y las creencias
personales frente a los hechos objetivos, con el fin de crear y modelar la opinión
pública e influir en las actitudes sociales.
En cultura política, se denomina política de la posverdad (o política posfactual) a aquella en la que el debate está enmarcado ya no en apelaciones, sino en las emociones, desconectándose de los detalles de la política pública y por la reiterada afirmación de puntos de discrepancias en los cuales las réplicas fácticas o hechos, son ignoradas. La posverdad se diferencia de la tradicional disputa y falsificación de la realidad o veracidad, dándole una importancia «secundaria». En resumen, sería la idea según la cual «el que algo aparente ser verdad es más importante que la propia verdad».
Para algunos autores la posverdad es sencillamente mentira (falsedad) o estafa encubiertas en una expresión que ocultaría la tradicional propaganda política o el uso de las relaciones públicas como instrumento de manipulación mediática.
Según el historiador italiano Steven Forti, «si hoy no cabe duda de que la posverdad es un rasgo de nuestra época... tampoco cabe duda alguna de que es la extrema derecha quien la utiliza más frecuentemente hasta convertirse en una de las características imprescindible para poderla definir y entender», hasta el punto que Forti propone llamar a la ultraderecha del siglo xxi «extrema derecha 2.0». Por ejemplo, el ultraderechista ruso Aleksandr Duguin ha llegado a afirmar: «la verdad es una cuestión de creencia [...] los hechos no existen».
Este cocktel psicosocial es avazallador y es el complemento de la destrucción autolegitimada e impune de los procesos populares y sus organizaciones, que conquistan su soberanía y de su memoria histórica de esos logros.
En donde, el contenido impostor, el contexto falso, el contenido fabricado, el contenido engañoso y el contenido manipulado, son articulados para desencadenar o conservar poder e influencia política y para la propaganda. Generando reacciones emocionales inmediatas a diferentes grupos sociales, en medio de un ambiente de confusión y carencia de certeza, pero condicionados psicológicamente para asumir la información como cierta, por estar intercalada con otras verdaderas por publicarse consecutivamente. Y sin que el público tenga experiencia en la manera de filtrar la información y recibirla con precaución.
Industria y fabricación de las fakes news, en el MERCADO DE LA INFORMACIÓN y el MERCADO DE LAS IDEAS:
Usos de las fakes news, en el MERCADO DE LA INFORMACIÓN y de las IDEAS:
. . .
Mitopoyética muy otra
Fue necesario también que tomásemos lecciones sutiles del papel de la 'dimensión psicosocial' de la resistencia socio-ambiental de pueblos sabios como los Wixáritari, que frente a la amenaza de la destrucción de sus territorios sagrados, mediante el recurso político-ideológico, investido de científico de los 'peritajes técnicos', a modo de las trasnacionales que los financian, y que legitiman jurídicamente los despojos. Los wirras supieron desplegar, con su propia cosmovisión, y crear la alternativa ético-poética de sus propio 'peritaje tradicional' (sic). Y con ello tocar el corazón de la Madre Tierra a la vez que el de miles de personas en el mundo.
Como lección, más allá de la anécdota, lo que ellos hicieron se llamaría deconstrucción de la 'ingeniería psicosocial'. O ingeniería psicosocial inversa (sic).
Sobre este tema avanzamos con un ensayo presentado en el CRIM-UNAM en 2021.
. . .
Mitopoyética muy nuestra y de hoy
En esto de los cabos sueltos, la pregunta es:
¿Cómo desmotar la narrativa arbitraria y prepotente, acerca de la legitimación del monopolio la VIOLENCIA PÚBLICA del Estado, posicionada en los dispositivos de la ingeniería psicosocial de masas, mediática y jurídica, sobre la cual se encumbra la hegemonía de las políticas de la oligarquía-criolla nacional y plutocráticas financieristas trasnacionales de despojo?
¿Y qué tipo de conciencia y asociada a qué tipo de organización popular colectiva se requiere para lograrlo? ¿Qué tipo de relaciones y de trato entre las personas se requiere? ¿Y de que modos de vida pueden surgir? Mirarnos con esos ojos wirras o de muchos otros pueblos, de sus logros comunales poco comunes, nos permiten dimensionar de qué tanto hemos sido despojados multidimensionalmente, de nuestro ser humanos, los precarizados y codependientes individuos modernos. Al existir en una sociedad donde se ha educado a las personas en el individualismo, en el egocentrismo hedonista, en la falta radical y profunda de autoestima, enfocada en el 'narcisismo por diseño' -no solo como sociopatología aleatoria, y por consecuencia altamente manipulables por el markering y los mass media.
La de los pueblos de el México profundo y sus matrices civilizatorias milenarias preservadas en sus modos de vida de Mutua crianza, son una alternativa de resistencia socio-ambiental, al comprenderse ellos inscritos en la historia de larga duración. No solo reconocerse en medio del torrente de los acontecimientos cotidianos y de las coyunturas caóticas de cada periodo.
Lección a aprender de estos pueblos, cuando ellos están inmerso en un tiempo milenario de existir. Donde sus acciones en el presente dialogan con la atemporalidad del pasado y del futuro que emerge de sus acciones también.
Lo que digo, es que este tipo de perspectivas nos pertenecen como sectores populares. Nos pertenecen porque dimos pie a ser destruidas por el solo hecho de ser congruentes y legítimas. Por el solo hecho de hacer visibles con ellas, con esos logros históricos, que las nuevas realidades sociales emergen y se enraízan en nuevas realidades psicosociales también.
Este tipo de perspectivas les son necesarias a las jóvenes y los jóvenes de hoy y de mañana. Entre otras cosas para poner su parte de creatividad colectiva y empeño laborioso consensuado comunitario para confluir con esos pueblos y su gran legado de sabiduría, necesario para afrontar los desastres desatados desde el instante inmediato, en la historia de larga duración, de hace poco más de 40 años.









Comentarios
Publicar un comentario