2. El sesgo ceciliano

 

La dimensión psicosocial mitopoyética y el ‘sesgo ceciliano’


"La burguesía convierte todo en mercancía y, en consecuencia, también en historia.

En virtud de su propia naturaleza, en virtud de las condiciones de su existencia, es peculiar falsificar toda mercancía: también ha falsificado la historia.

Después de todo, lo mejor pagado es el trabajo histórico en el que la falsificación de la historia es más consistente con los intereses de la burguesía." 

Friedrich Engels

Aunque hoy es más conocida la dimensión psicosocial por sus aplicaciones en la mercadotecnia, la publicidad comercial y la propaganda mediática para el consumo; y en el nuevo terreno de las neurociencias aplicadas, el neuromarketing, sus algoritmos y la aplicación de la AI en este campo.

En nuestro caso, hablar de la dimensión psicosocial implica hacer visible también la esfera de la manipulación de masas -profunda e inconsciente-, en la sociedad moderna, que ha prevalecido encubierta, para poder desplegar a la par la dominación política y la explotación económica de los sectores populares. 

Así como en la manipulación mediática cibernética de masas para la construcción los niveles de la consensualidad ideológica y cultural hegemónica del sistema capitalista y del neoliberalismo. 

Consensualidad anclada en la codependencia neuro-psico-emocional de la adicción de los circuitos neuronales a la dopamina de fácil acceso, detonada por el consumo, articulada al modo de vida de confort moderno y codependiente también de la energía abundante para detonar el progreso y el desarrollo económico moderno. Fenómeno psicosocial detonado por el fácil acceso y su introducción a la producción industrial, de las energías derivadas del carbón del siglo XIX, el petróleo y el gas del siglo XX, hasta las nuevas alternativas de las ‘energías verdes’ del siglo XXI. Todas ellas depredadoras del planeta.

Es el espacio donde se despliega la hegemonía ideológica y cultural -indicando con ello niveles de consensualidad- de la oligarquía criolla colonial de México, sobre el conjunto de los sectores populares en el país. Consensualidad montada a su vez, sobre el poder mediático de la derecha empresarial oligárquica que detenta el poder económico.

Hoy se orquesta esta manipulación y desinformación de masas, desde los corporativos mediáticos trasnacionales y sus cadenas informativas, así como desde las redes sociales cibernéticas, propiedad grandes inversionistas de los centros financieristas internacionales plutocráticos.

De manera complementaria, también se hace sobre la ‘curricula oculta’ jerárquica de la escolarización de toda la educación institucional en el país, que mencionaremos después.

Al mismo tiempo, todo ello está articulado al poder económico oligárquico, que en los hechos detenta el poder jurídico-judicial, el poder policiaco y del ejército, así como los partidos políticos de la misma derecha, dedicados a administrar el Estado en su conjunto, en beneficio de dicho poder económico. 

Dimensión psicosocial mitopoyética

Todo esto está determinado y orientado, alismo tiempo y en gran medida, por la batalla comunicativa, la batalla por las preponderancia de las narrativas en las mentes de las masas de consumidores. Y ese es el terreno fundamental de la dimensión psicosocial mitopoyética.

Pero también implica hablar del espacio del ejercicio de la soberanía del poder popular comunitario y de los nichos de la soberanía y resistencia socio-ambiental de las comunidades y pueblos de lenguas originarias e indígenas en nuestro país y sus relaciones de comunalidad (sic). 

Y esto es así por que, esta perspectiva de reflexión de construcción de conocimiento se refiere a una dimensión relacional profunda y multidimensional de enactuación humana de la que han sido despojadas las personas reconvertidas en  'individuos modernos', durante los últimos 500 años de 'modernidad-colonialidad'.

Si la enactuación se refiere a la acción encarnada, a la 'enacción relacional', hablaríamos de espacios de enactuación colectiva y comunitaria donde los 'individuos modernos' tienen posibilidades de recuperar -reaprender relacionalmente- elementos constitutivos de la condición humana, de los que hemos sido despojados y precarizados. Y que ignorábamos que nos pertenecen, como parte de nuestro ser humanos.

Desde ambos tipos de relacionalidad comunitaria y comunal, es posible que emerja también otra narrativa derivada de esa co-construcción enactuante y consensual de realidades convivenciales nuevas, que eviten la reproducción de los dispositivos hegemónicos del poder, en nosotros mismos, en nuestras relaciones y en nuestra conciencia y memoria compartida.

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La mitopoyesis y la Era mítica de Ensenada

En nuestro caso, hablar con entusiasmo de un proceso popular de un periodo del siglo pasado, como lo fue el Cogobierno de las escuelas de la UABC de Ensenada, no significa idealizarlo. 

De la misma manera que, hacerlo hasta ahora, lo único que indica es que nos tardamos en proponer un andamiaje conceptual que permita hacer visible y compartir otra narrativa, cuando lo que se cuenta aquí, pareciera que es ficción. Porque en nuestra propia condición humana precarizada, ya no hay posibilidad de concebir que eso que se cuenta aquí pudo ser cierto o real. 

La década de los años 70 fue un período complicado, al inaugurarse con prepotencia y saña el neoliberalismo y continuar las secuelas de represión del 68 en todo el país, mediante la instrumentación de la guerra sucia, como continuación de una guerra de baja intensidad contra los sectores populares en lucha de resistencia (sic). Guerra que hasta ahora se empieza a esclarecer para la sociedad.

En Ensenada, en el seno de nuestros planteles universitarios se reflejaba esa inquietud social, mostrándose como diversidad y discrepancia del qué hacer, cómo hacerlo y para qué. Temas que normalmente no están en la mesa de reflexión de los propios estudiantes universitarios en formación o de los profesionistas en ejercicio de sus labores docentes y/o de investigación especializada. Quienes han sido educados para solo acatar y hacer lo que las direcciones y la rectoría dictaminan y señalan.

Por otra parte, la inexperiencia e inmadurez estudiantil puede detonar una ‘hoya de grillos’ al abrir la posibilidad de reflexionar en colectivo de esta problemática. Sin embargo, esta diversidad de puntos de vista, aprendimos a aprovecharla como riqueza de opciones. Y nos ayudó a mejorar propuestas y argumentos, a la hora de debatir entre ellas.

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Paralaje personal de referencia

Doy referencia personal para que se comprenda desde dónde inicié mi participación y mi comprensión de esa experiencia y porque me resultó tan interesante y especial.

Debido a cuestiones personales, desde adolescente a los 15 años, en la Cd. de Mx., participe en asambleas de la Prepa Popular Mártires de Tlatelolco, en donde cursé un año. 

También, por iniciativa de mi padre, José Hernández Delgadillo, asistí a las asambleas de cada domingo del Frente Popular Independiente (FPI), en el auditorio de Autogobierno de la Escuela Nacional de Arquitectura de la UNAM. En ambos espacios aprendí a distinguir el formato, la dinámica y la calidad de las asambleas de procesos estudiantiles y populares. Al mismo tiempo, por estar un año en la Prepa Popular, tuve oportunidad de participar en las brigadas de trabajo comunitario de solidaridad con la Colonia popular Rubén Jaramillo en el estado de Morelos. Asistíamos en camiones desde temprano y regresábamos en la tarde noche al D. F. Nuestra actividad consistían en maniobras de escavado de sanjas para la introducción de agua y drenaje para las casas de la colonia. A la hora de la comida convivíamos con las familias de colonos. Esta colonia popular proletaria recibía continuo hostigamiento y se consuma la entrada del ejercito pocotiempo después, el 28 de septiembre de 1973.

También a esa edad de 14 y 16 años, por otras cuestiones de convivencia asociadas, mi padre, comprometido con las luchas populares, me compartió lecturas de las 'Obras escogidas' de los clásicos del marxismo: Marx y Engels, Lenin y Mao Tse-tung. Que por mi parte combinaba con la lectura de dos enciclopedias del reino animal; una que pude coleccionar fascículos semanales de puestos de periódicos y la otra que pude ir comprando por tomos sueltos, en librerías de libros usados, hasta completar la Enciclopedia Fauna durante cerca de dos años también. Y algunas novelas del siglo XX, incluyendo la ciencia ficción de autores muy especiales como Olaff Stapledon y su 'hegeliana' y existencial novela Hacedor de estrellas, Roger Bradbury y sus Crónicas marcianas, hasta Jack London, con su extraña y sugerente novela del Vagabundo de las estrellas

Haciendo un paréntesis, menciono las enciclopedias, porque en 1974, cuando me fui a Ensenada en agosto, esas enciclopedias se quedaron en casa de mi padre. Dos meses después, el 4 de octubre de ese año, un grupo de agentes de la policía de la Dirección Federal de Seguridad, detienen a Delgadillo y sus compañeros de actividad política-cultural: el cantante Juan Alejandro y el poeta Leopoldo Ayala. Personalmente Miguel Nazar Haro, de miserable trayectoria asesina y de corrupción del gobierno de Echeverria, le comunica la detención. Son secuestrados y llevados al Campo Militar No. 1. En esa acción ilegal y arbitraria en el departamento donde vivíamos, además de la intimidación y retención ilegal de mis dos hermanas con uso de la fuerza; parte del despojo a la vivienda fue el robo de esas dos enciclopedias.

Esas mismas circunstancias me permitieron estar de aprendiz artesano de una joven pareja, Gledy, una amiga peruana y su compañero, un brasileño que hicieron bolsas de cuero decoradas con pirograbado y pintura acrílica, para cubrir gastos de su viaje hasta México y terminar hospedados una temporada en un cuarto de servicio de mi padre, en Tlatelolco también. Esa fue mi manera de cubrir algunos gastos que tenía. 

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El sesgo ceciliano

Por esa misma circunstancia previa, pude aprender a distinguir, en la convivencia, la diferencia entre lo dicho con discurso ideológico radical y, por otra parte, la integridad y la congruencia de las personas que militaban en la izquierda radical. Como en cualquier otro tipo de grupos humanos, esto no era homogéneo. Y el comportamiento dependía del escenario, la circunstancia y de los tipo de personas con las que se interactúa. Aunque la persona fuera la misma y conservara una imagen frente a los otros en un entorno determinado. Eso me ayudó a poner atención de lo mismo en mí persona, como parte de la condición humana.

En la experiencia de la Prepa Ensenada y sus asambleas generales, lo que ahora puedo nombrar como el “sesgo ceciliano” es la aportación de Cecilia Soto Blanco en este proceso de reflexión colectiva. Donde el debate y la polémica también estaba presente, de manera intensa y amplia, con excelentes polemistas, como Federico Sánchez Scott, Héctor Migoni, Gildardo Meza, Hugo Amao, entre muchos otros. En la segunda mitad de esa década, se incorporaron un grupo de maestras y maestros que traían experiencias muy valiosas del proceso pedagógico de la creación de los CCH's en el D. F., como los esposos Jorge y María Eugenia Mesta, Francisco Venegas, Lucio Leyva. Y algunos que provenían de la Universidad de Guerrero: Luz Alejandra Cárdenas, Antonio Hernández y Aurora Aragón. Todas ellas y ellos interesados en impulsar la Escuela de Filosofía y Ciencias sociales. Como parte del proyecto multidisciplinario de Ciencias y Humanidades.

En estos debates, participaban también algunos trabajadores de intendencia, de extrección humilde, como 'Don Camita', que fueron referentes éticos para los estudiantes, maestras y maestros. Junto con las y los estudiantes de cada generación que aprendíamos en el proceso. Encabezados por el grupo de activistas que lograron correr al director de la prepa y fundar el Cogobierno. Entre los que destacaron, Rodolfo Armenta Scott, Marcos Acuña, Oscar y Roberto Villarino, Juan Manuel Heras Bastidas, José Luis Gerardo, Rogelio -Yogui- Martinez, Abner Ceniceros, Manuel -Caballo- Cortés, Alfonso Arámbula, Francisco -Chino- Ramírez Burgóin, Virginia Hernández, Marquein, José Arellano, Gerardo Blanco, Arnulfo Ochoa. Algunos de los cuales, se incorporaron después como trabajadores bibliotecarios, para ayudarse en sus estudios. 

A partir de ahí, me resultó muy fácil distinguir lo que normalmente se conoce como ‘grilla estudiantil’, de las verdaderas reflexiones y discusiones políticas de gran nivel. Siempre me pareció un lujo y un gran privilegio que una preparatoria pudiese tener este espacio de reflexión, conversación y debate horizontal, como herramienta de resolución y toma de acuerdos para decidir los rumbos de la propia escuela en su conjunto. El ‘sesgo ceciliano’ consistía en su papel de resguardar estas características del espacio colectivo de toma de acuerdos, ayudándonos a introducirnos en la práctica del uso del mismo con respeto y no permitir que otros abusaran, por alguna tentación del poder.  

Ese sesgo propio, del Cogobierno de la Prepa Ensenada, también derivó hacia la creación y expresión estética, con fuerte tendencia de impulsar y fortalecer la experimentación y la co-creación colectiva, que se orientó hacia la Extensión universitaria, diversificando las disciplinas cultivadas por las y los jóvenes estudiantes, entre las que destacaron el teatro y la poesía. Así como la interacción con la sociedad, mediante el propio entusiasmo de los padres de familia, encabezada por Doña Juanita y Don Rogelio Martínez, distinguido jefe de máquinas del barco ensenadense 'El Sargasero'. Quien además colaboró exhibiendo su colección de esculturas elaboradas con piezas mecánicas de la embarcación y con las cuales desarrollo un brillante ejercicio de extensión lingüístico-poético de asociación entre la función dinámico-mecánica y la metáfora poético social y humana. Convirtiéndose esta exposición, repetida en cada generación, en un símbolo de la co-creación del proceso del Co-gobierno.

En la segunda mitad de los 70, una brigada de activistas sindicales de la prepa Ensenada y de Ciencias Marinas, confluyó con activistas de Tijuana y Mexicali. Esto pronto derivó en el impulso de asambleas de trabajadores por planteles para formar el sindicato de trabajadores de la UABC (STSUABC). Tiempo después Rodolfo Armenta, junto con el Oceanólogo Gilberto Flores Muñoz encabezarían otro contingente de sindicalistas para la creación del sindicato de maestras y  maestros de la UABC (STAUABC). En ambos procesos, Cecilia Soto colaboró con la asesoría inicial.

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El Resolutivo dela Mesa 4

Es en este acontecimiento donde se distingue, al mismo tiempo, algo que es necesario, pero que no necesariamente se sabe hacerlo bien. 

El despliegue realizado por Cecilia Soto Blanco en el Consejo Universitario de 1975 -mencionado en el capítulo de Rupestricidad retro-, no fue un suceso común, fue un verdadero acontecimiento magistral de debate jurídico. Haber sido testigo de ello, en los tres días que duró esa sesión del Consejo Universitario, no fue suficiente para comprender de dónde era que Cecilia pudiese tener esas dotes de oratoria cuál híbrido del afamado senador romano Cicerón y del brillante tlatoani Nezahualcóyotl, en sesión del gran consejo de Huey Altepetl de la Triple Alianza. Esto, en un terreno tan especializado como el de la legislación universitaria y en relación a la Reforma universitaria. Y contando con el bagaje de la historia de las luchas estudiantiles populares universitarias en América Latina por dicha reforma. Esto, realizado frente al equipo de asesores jurídicos y el grupo administrativo de la Rectoría de la UABC ...y estando en minoría. Sobre todo, de quien pudiesen participar activamente en dicho debate. 

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Es hasta hace unos cuantos meses que he podido recuperar testimonios históricos del periodo de 1963 a 1969 sobre Cecilia, como estudiante, activista y dirigente estudiantil en la Facultad de Derecho de la UNAM. 

Así como de su participación en la creación de la Central Nacional de Estudiantes Democráticos (CNED) en 1964. Organización estudiantil de la que existe muy poca investigación publicada. Y que tuvo presencia muy destacada en Michoacán, además de contar núcleos organizados en la mayor parte del país.

Sin que sea el tema de este escrito, unicamente indicamos que durante este proceso se desencadenan dos procesos represivos en Michoacán, en la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo. En 1963, el gobierno del Estado expulsa al Rector de la UMSNH, el Dr. Elí de Gortari y a todo el grupo de intelectuales de izquierda que formaban su brillante equipo de investigadores y académicos. Y en octubre de 1966, durante el movimiento de Reforma Universitaria, terminan en la cárcel líderes estudiantiles y campesinos. En lo que ya se expresaba como un movimiento unido estudiantil y campesino. Y donde terminan detenidos lideres estudiantiles y campesinos, destacándose el joven dirigente campesino Efrén Capiz.

A principios de 1968, la CNED contaba con 400,000 agremiados de educación media superior y superior, en todo el país. En todo el siglo XX, fue el tejido político social popular independiente más grande en la historia del país (sic). Desde 1966, había realizado acciones de lucha conjunta con organizaciones populares campesinas, por la defensa de sus tierras.

Como hemos indicado en otro escrito (Marcha por la Ruta de la Libertad), la CNED, se propuso realizar una movilización de un contingente muy especial integrado por 2,000 dirigentes estudiantiles representantes de las escuelas, normales y universidades de todo el país, desde Dolores Hidalgo, Guanajuato, hasta Morelia, Michoacán, para exigir la libertad de los presos políticos estudiantiles y campesinos. Cecilia Soto participó en la organización de esta movilización y en todo ese desplazamiento.

 

Marcha por la Ruta de la Libertad, febrero de 1968

Hasta la fecha, después de 55 años de los hechos, se desconoce este proceso histórico popular estudiantil nacional, incluso por los especialistas en la historia del Movimiento estudiantil del 68. Esto ha provocado que no se terminen de comprender con fundamento, aspectos cruciales como:

1. El por qué los manifiestos y llamados del Consejo Nacional de Huelga -CNH- del movimiento, tuvieron una caja de resonancia nacional y provocaron tal respuesta y movilización en diferentes regiones del país tan rápidamente. 

2. Por qué este movimiento espontáneo, derivado de una circunstancia represiva y de abuso de autoridad, se convirtió en un movimiento que fue capaz de realizar innovaciones estratégicas, organizativas y de las formas de lucha popular de masas, que logró que el movimiento fuera capaz de fortalecerse y vincularse con los sectores populares que se volcaron en solidaridad. 

3. Y finalmente, este mismo hecho histórico nacional previo, nos ayuda a comprender las motivaciones profundas del Estado y de la oligarquía criolla del país de que el 2 de octubre haya sido el despliegue de un cerco del sitio militar en Tlatelolco, de violencia brutal y sanguinaria, dirigido como genocidio y crimen de Estado de lesa humanidad.

Pedro Castillo concluye con toda claridad que:

El Movimiento estudiantil popular Pro-Libertades Democráticas de 1968 es la síntesis histórica de las luchas que amplios sectores de la población venían realizando a favor de la democracia y en contra del autoritarismo represiva del Régimen de la Revolución Mexicana en plena descomposición.

Al poner sobre la mesa la contradicción de "quién detenta la soberanía" y enfrentar al déspota que la usurpaba el "Movimiento Pro-Libertades Democráticas" realizó una verdadera "Revolución Democrático-Popular Pacífica" (sic) y no solo una lucha reivindicativa de protesta ya que en primer término, desafió al monarca sexenal sino que, además, creó un modelo de organización que le permitió a la base estudiantil conquistar la soberanía que le había sido usurpada por la estructura corporativa del modelo sistémico con el que se somete la voluntad popular.

El "Movimiento Pro-Libertades Democráticas" constituye, por su carácter y por su vía, una verdadera revolución democrático-popular pacifica que fue derrotada por el régimen despótico y absolutista de "La Gran Familia Revolucionaria Hecha Gobierno".

Pedro Castillo Salgado. Expreso político del 68 y gran dirigente de la izquierda popular por décadas.
 

Por comentar un dato en este tema, Pedro Castillo, preso político del 68 y militante de las Juventudes Comunistas de aquella época, platicó que Cecilia se destacaba como una gran dirigente en la Facultad de Derecho. Menciona que ella junto con otros de sus compañeros militantes, participaron en la formación de la CNED. 

Foto: de izq. a derecha, 1. José Barragán (de Mexicali), 2. Rubén Valdespino, 3. Ceci, 4. Manuel Ovilla Mandujano (chiapaneco), 5. Arturo Zama. Todos fallecidos. Compañeros entrañables de Cecilia. 

Son la célula 26 de julio de las Juventudes Comunistas de la Facultad de Derecho de la UNAM

Un grupo brillante. Y Cecilia fue determinante para lo que lograron hacer en su Facultad, en la UNAM y en el país!!!! (sic)

 La foto es de los años 70. Se aprecia la gran sonrisa de Cecilia. Ella era muy consciente de que esa foto era HISTÓRICA. Por todo ese otro largo periodo de clandestinidad de la misma célula en los 60. Aún así, mantuvieron bajo el perfil en medio de la guerra sucia en la siguiente década.

 También impulsaron la coordinación y la impartición de un curso universitario para activistas, acerca de la Reforma universitaria y sus antecedentes históricos en América Latina, en mayo de 1968. Temática que Cecilia venía presentando periódicamente, mediante conferencias en otras escuelas y facultades de la UNAM. Esto, a pocos días del estallamiento del Movimiento estudiantil universitario Pro-Libertades Democráticas del 68. 

Esta temática histórica, fue crucial y fue utópica en Córdoba, Argentina, en 1918. Ahora, en nuestro presente, aún es crucial, solo que ya no es utópica. Es histórica (sic), desde la base de los logros y los hechos históricos de las realidades construidas como experiencias estudiantiles-populares durante todas estas décadas, en diferentes partes del país.

En Córdoba, Argentina, el movimiento reclama un gobierno estrictamente democrático y sostiene que el demos universitario, la soberanía, el derecho a darse el gobierno propio radica principalmente en los estudiantes.

"La juventud ya no pide. Exige que se le reconozca el derecho a exteriorizar ese pensamiento propio en los cuerpos universitarios por medio de sus representantes. Está cansada de soportar a los tiranos. Si ha sido capaz de realizar una revolución en las conciencias, no puede desconocérsele la capacidad de intervenir en el gobierno de su propia casa."
Manifiesto liminar, 21 de junio de 1918.

Desde entonces también, cada vez que el movimiento estudiantil logra orquestar la fuerza de si mismo transformada en consciencia enactuante colectiva de la juventud, de co-creación consensual colectiva comunitaria de nuevas realidades relacionales de democracia participativa y de soberanía popular estudiantil; en 1918 en Córdoba, Argentina, en 1963 y 1966 en la UMSNH de Morelia, como en 1968, en 1981 en la UABC, así como en muchas otras partes del país; ha recibido la misma respuesta del Estado y la oligarquía de cada época: el ejercicio del monopolio 'legítimo' de la violencia de Estado (sic), contra los sectores populares legítimamente movilización por sus derechos sociales y libertades democráticas.

Todas experiencias legítimas estudiantiles populares y todas sistemáticamente destruidas en cada ocasión. La respuesta es la misma, la violencia militar por órdenes de Estado, solo que en cada ocasión dicha violencia de Estado, reconvertida y encubierta por dominios jurídicos, judiciales y de manipulación mediática para el "control de daños" a la imagen de un régimen despótico, borradas escrupulosamente de la historia con toda impunidad, dejan tras de sí el tufo del mecanismo despótico de USURPACIÓN de la SOBERANÍA POPULAR.  

Pedro Castillo señala, teniendo también muy presente a Cecilia y sus compañeros de militancia de las Juventudes comunistas:

La vanguardia política actuante en 1968 fue un conglomerado joven, pero veterano, de varias batallas y con una cultura política muy avanzada.

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Este ejemplo, ilustra y hace comprensible que esta mujer, en la siguiente década y ya de regreso a su tierra natal, se propuso realizar un proceso pedagógico y político colectivo, teniendo como 'escenario pedagógico', la tribuna de la asamblea general. Donde los estudiantes tuvimos una capacitación en acción directa. Y con consecuencias inmediatas y tangibles en cada ocasión. Y con ello, desarrollábamos, al mismo tiempo, el sentido ético-social de la responsabilidad de los resultados y sus consecuencias colectivas, …mientras realizábamos nuestros estudios académicos. 

Con esto, nadie quiere negar el papel y la participación distinguida de una gran cantidad de activistas y de dirigentes estudiantiles, de maestras y maestros y de trabajadores universitarios en cada escuela. Que en distintas etapas de este proceso se destacaron y realizaron un gran papel en el impulso de esta construcción relacional secuencial colectiva en el tiempo, siendo integrantes o simpatizantes de la corriente democrática amplia de cada escuela, que se convirtió en protagonista destaca de este proceso en cada etapa. 

Nuestro objetivo es reflexionar sobre una dimensión epistemológica que no había sido visibilizada, más allá de lo utilitario y convencional, y que al hacerlo permite distinguir con claridad la manera en que Cecilia Soto Blanco estuvo ahí, como ninguna otra persona lo hizo, de una manera especial en ese proceso, en el que estuvimos inmersos tantos con pasión. 

Paradójicamente, hacer visible a la maestra Cecilia, ayuda a esclarecer esa misma dimensión que nos atañe. También participa en la reconfiguración y recuperación de la memoria popular comunitaria de aquel periodo en esa región del país. 

En donde mi estancia de poco más siete años, me devolvió la ironía de adolescente que tuve cuando iba llegando en camión, en la noche a esa ciudad desconocida, a los 16 años de edad, después de más de 50 hrs de viaje.

... con cierta arrogancia de conciencia, me atreví a pensar un chiste rudo y simplón: 

"...aquí está tan lejos, que de seguro no hay ni lucha de clases". 

Un par de jóvenes enfermeras en el camión, me preguntaron a donde iba a llegar. Les contesté que no sabía y que no conocía a nadie. Ante su asombro y mi limitación de recursos, les dije que únicamente necesitaba que amaneciera para buscar un contacto, que me dieron a mi paso por Mexicali. Así que podría quedarme en la propia terminal de autobuses. Inmediatamente me ofrecieron quedarme en casa de unos amigos suyos. De reojo, al pasar el camión, por un lugar oscuro, cerca de Ensenada, me dí cuenta que había algo que me pareció fogatas de guardia...

El remate de este cuento fue que sus amigos vivían en Playas de Ensenada. Mojamos los pies en el mar, para confirmar nuestra llegada. Sus amigos eran estudiantes de Ciencias marinas... 

Una hora después estábamos en las fogatas de la guardia de la Esc. Superior de Ciencias Marinas, cuyas instalaciones estaban tomadas por los estudiantes en huelga. Digamos que, de alguna manera, me duró poco el chiste. Y todavía no abría mi maleta...

Colofón.

Por otra parte, esta reflexión del 'sesgo ceciliano', como lo denomino con cariño, no agota la figura de la Lic. Cecilia Soto Blanco

A fines del año pasado, iniciamos la construcción de un blog acerca de ella. Actualmente cuenta con 8 entradas. Lo compartimos, habida cuenta de que aún no se ha terminado, debido que la investigación abrió otros caminos. Y está en revisión.

En ese sentido, tal vez sea interesante para el lector saber que el archivo que dejó ella a sus familiares tras su muerte en 2004, consistía en una pequeña carpeta en donde se encontraron elementos escuetos como su breve sinopsis curricular de una cuartilla sencilla, en donde anotó, con igual sencillez el haber realizado ese CICLO DE CONFERENCIAS en diferentes recintos de la universidad acerca de la Reforma Universitaria. O la foto donde está sentada en un sillón en medio de cuatro compañeros más, a principios de los años 70, sin mayor referencia a quienes eran esos acompañantes. 

Mediante un cruce de información entre tres amigos y compañeros de militancia que por fortuna pudimos encontrar: Pedro Castillo y Victoria Navarro, hoy sabemos que son los compañeros integrantes de la célula "26 de julio" de las Juventudes comunistas de la Facultad de Derecho de la UNAM. 

Y que todos ellos fueron dirigentes estudiantiles brillantes y conocidos bien hasta la fecha. No habiendo sido el caso de ella, que a su vez era reconocido por todos ellos como la compañera más destacada de ese pequeña célula. 

Decimos que no lo agota, sin embargo el 'sesgo ceciliano', en su lúdico nombre, nos ayuda a resaltar la paradoja que encierra el hecho de que hace menos de seis meses, alguien me cuestionara: escribir sobre Cecilia ¿para qué? 

Tras comentar algunos datos que teníamos avanzados, esta persona decidiera participar con un testimonio, concluyendo que en su texto pondría que Cecilia había sido una gran abogada laboral y su maestra sindicalista.

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