1. Rupestricidad retro

     Expo retro-rupestre     

Rupestricidad retro

-O cuando la vida le ha dado varias vueltas a la vida misma-

 

Francisco Hernández Zamora. Sinopsis curricular. Pdf.

 

 

Articular históricamente el pasado no significa conocer

lo “como verdaderamente ha sido”. Significa adueñarse

de un recuerdo tal como éste relampaguea en un instante de peligro. [...]

Encender en el pasado la chispa de la esperanza es un

don que sólo se encuentra en aquel historiador compenetrado con esto:

  tampoco los muertos estarán a salvo

del enemigo si éste vence. Y este enemigo no ha cesado de vencer.

Walter Benjamin

 

EL REENCUENTRO (Ensenada, B, Cfa., 2019)


A raíz de algunas conversaciones con entrañables amistades de Ensenada y algunos excompañeros de la UABC del periodo de la ‘Era Mítica de Ensenada -de la década de los años 70-, surgió la iniciativa de realizar una pequeña retrospectiva de la Expo Rupestricidad contemporánea, que presenté 1992.

A 31 años de ello, nos hemos dado a la tarea de juntar algunos cuadros y piezas especiales que se conservan en colecciones y resguardos particulares. Si nos lo preguntan, más que una exposición, estas piezas han sido reunidas para realizar un conjuro: El conjuro del poder de la memoria popular histórica de un potencial milenario.

En las vueltas de la vida, esta exposición encierra la paradoja de abarcar dos cuentos:

  • El primero es un proceso histórico social popular estudiantil de la UABC, que sucedió en la década de los 70 y que fue borrado de la historia.
  • Y el segundo menciona un experimento estético de plástica comunitaria, en la década de los 90. 

Ambos cuentos, pertenecen a temáticas diferentes y a tiempos separados. Los puedo reunir aquí por un tipo de apreciación especial: la dimensión psicosocial mitopoyética.

La dimensión psicosocial mitopoyética

Es la primera vez que avanzo un pequeño apartado acerca de esta dimensión epistemológica.

También es la primera vez que relaciono las dos experiencias, los dos cuentos. 

Tampoco había publicado algún texto respecto al primer cuento: 'La Era Mítica de Ensenada'.  Eventualmente he compartido epistolarmente algunas apreciaciones con esos mismos compañeros y compañeras entrañables. Y en 2021, una ponencia que lo menciona brevemente, en el evento alusivo a la huelga de la UABC. 

No es que ahora se presente un ensayo específico sobre el tema.
Justo digo que es un cuento. Lo cual me entusiasma mucho. 
Cuando un proceso complejo de gran riqueza es borrado de la historia con lujo de violencia multidimensional y prepotencia impune, lograr contar su contenido en un pequeño cuento, considero que es hacer honor lúdico -anti ceremonial- a la propia memoria popular comunitaria, de la que se ha pretendido borrar sus lecciones para las nuevas generaciones. 

 Avanzo con algunos puntos, los que considero centrales para darle continuidad a una conversación que, por diferentes motivos, se ha conservado trunca por décadas. En otro blog he preparado otra serie de aspectos necesarios para expandir esta misma reflexión.

Ambas historias sucedieron en Baja California el siglo pasado. Y las dos son recordadas en este relato desde la dimensión psicosocial mitopoyética

Esta dimensión de reflexión nos permite relacionar dos temas aparentemente distintos y comprenderlos mejor, al no quedar reducidos a una mirada parcial, fragmentada. La dimensión psicosocial mitopoyética tiene la ventaja de permitirnos relacionar sucesos separados por el tiempo y por la clasificación temática convencional, para encontrar hilos de apreciación comunes o complementarios.

La dimensión psicosocial subraya la importancia de los procesos de larga duración en la historia, contemplando la relevancia del medio geográfico y de los aspectos económicos y sociales, que Fernand Braudel propuso en la Escuela de los Annales francesa. 

Esta dimensión de reflexión multidisciplinaria nos permite abarcar la triple temática: 1. La crisis del sistema Mundo Capitalista moderno-colonial y su impacto en el despojo y precarización multidimensional de la condición humana de las personas, reconvertidas en 'individuos modernos' codependientes. 2. El borramiento de la historia de las luchas populares de resistencia, en el seno del a lucha de clases (sic) y la manipulación psicosocial de masas de la modernidad que ello implica. 3. El papel de la memoria en la resistencia popular social, en un país como el nuestro. 

Esta dimensión nos permite tener presente y cuestionar también el paradigma de la condición humana en nuestro propio ser, en nuestro presente de realidad y el impacto de la interseccionalidad jerárquica sociopolítica -racial, de clase, de género- implícita en cada uno de nosotros, como personas y como comunidad. Articulando lo ético, lo estético y lo epistémico en la misma. Así como la compresión de la integralidad corpo-territorial comunal de los seres humanos con su entorno, inscritos en procesos milenarios de co-deriva evolutiva biológico-culturales humanos. 

Un aspecto interesante de esta perspectiva de reflexión es que nos permite tener la opción consciente de optar por la manera de contemplar el otro elemento que normalmente subyace implícito e incuestionado, lo ontológico. Lo que se asume como lo constitutivo de nuestro ser humano. Que, por no ser cuestionado en la modernidad-colonialidad, se conserva en su posibilidad metafísica como único posible y el mejor. Ignoramos que, al no cuestionar la ontología metafísica de la racionalidad económica moderna, la deificación del dinero y de la omnipotencia del Mercado -fundamentos de la modernidad del sistema mundo Capitalista-, las otras dimensiones filosóficas de nuestro hacer y de nuestro conocer, incluidas las ciencias, se conservan ancladas a un lastre que se ignora y que se asume como normal para los seres humanos. Digámoslo así, como el espacio mental más humano posible: el moderno. Autolegitimado por la reconstrucción de la historia creada para tal autolegitimación, como buen ‘ouroboro’ racional que se muerde la cola, del ‘mejor de los mundos posibles’ o el menos peor, diría Churchil, al hablar de la democracia moderna burguesa.

La dimensión psicosocial mitopoyética, nos permite comprender el porqué nuestro fundamento biológico-cultural (no metafísico) determina que la base de la cognición sea el emocionar, se desarrolle con el lenguajear y se desenvuelva en nuestro conversar en un sin número de dimensiones conversacionales para que suceda, y emerja como realidades relacionales diversas, con nuestros haceres coordinados consensualmente. Incluidas las mismas ciencias, el arte y la cultura. Pero sobre todo la vida misma desplegando su propio potencial de posibilidades.

El emocionar es base multidimensional de la cognición, la racionalidad únicamente la direcciona. Esto explica por qué tanto las neurociencias como la dimensión psicosocial concluyen que en los procesos sociales lo fundamental no es tanto lo que sucede, como lo que es percibido como ‘verdad’. Desde el inicio de la modernidad, se sabía que la ‘magia’ -la manipulación de la percepción- era un instrumento de poder. De ahí su prohibición, y la quema de Giordano Bruno, junto con miles de brujas en Europa desde entonces. La propia modernidad se encargó de crear un filtro hermenéutico para que esto pudiese seguir utilizándose por el poder, mediante la manipulación y la hegemonía psico socio política -ideológica y cultural-. Y despojar al conjunto de la población de los ‘individuos modernos’ de la posibilidad de discernirla. Sobre todo, cuando este discernimiento, implica la recuperación de las otras dimensiones despojadas de las personas: la comunalidad y sus territorios autárquicos y de soberanía alimentaria.  

La dimensión psicosocial mitopoyética, también nos permite comprender el por qué los seres humanos, nos contamos historias de nosotros mismos para existir. Y cuando lo hacemos, creemos que las nuestras son verdaderas y que las de otros son cuentos. El correlato negativo es que la mayor intolerancia al respecto la desarrolló, durante 500 años, la modernidad-colonialidad, implantándola como verdad, con sangre y fuego, por todo el mundo a su alcance. Y ahora reconvirtiéndola en la mega industria trasnacional financierista del ‘Mainstream mass media’, del cine, la ciber media y redes sociales.

Por otra parte, sabernos inscritos inconscientemente y por medio de la curricula oculta, en un relato depredador de nuestra propia existencia como personas y del mundo en que vivimos, nos ayudará a estar más abiertos a los mundos subalternos que han logrado preservar otros tipos de condición humana en sus propias personas y aprender de ellos con respeto.   


 

 Con el botón de muestra de la pandemia mundial del COVID 19, en 2020 dijimos que:

 

"El relato mítico más chafa de la humanidad
es la narrativa de la Modernidad-Colonialidad Capitalista
-tipo Fake news-
megalómana, antropocéntrica y patriarcalista, racista, clasista y elitista."


¿Cómo creer que sus postulados centrales son el 'humanismo', la libertad y la democracia?; cuando en realidad su eje determinante de lo que existe y de lo que tiene valor o no, son los dictados de la economía a través del mercado.

Esto es muy claro, cuando las Comodities y los bonos catastróficos (de desastres 'naturales', ambientales, guerras, pandemias, migraciones, etc.) inflan la burbuja especulativa del MERCADO FINANCIERISTA mundial, con los 'mercados y bonos de futuro' y su lógica cosificadora del mundo y de la humanidad misma.

Y para que ese 'mundo feliz moderno' pueda funcionar, se requiere acelerar e intensificar el extractivismo y el saqueo voraz de los territorios de los pueblos indígenas y de lenguas originarias. Así como acentuar la precarización y el despojo multidimensional de la condición humana de las personas, reconvertirdas, durante estos últimos 500 años en 'individuos modernos' codependientes del sistema mundo Capitalista moderno-colonial.
 
 

. . .


Primer cuento. 

La Era Mítica de Ensenada (década de los 70)

Esta iniciativa es de personas que nos conocimos cuando el acto de ejercer la soberanía popular estudiantil (sic) en la UABC de Ensenada era un derecho legitimado. Tan cotidiano que ni siquiera era nombrado como tal. Pero que era refrendado en todas las actividades universitarias de las escuelas de esa ciudad de Baja California: Preparatoria Ensenada, Escuela Superior de Ciencias Marinas, Escuela Superior de Biología y la Carrera de Física. En todas estábamos involucrados. 

En perspectiva, estas escuelas, no solamente eramos una excepción sociológico-política; fuimos toda una anomalía psicosocial (sic) en la Universidad, en el estado de Baja California. Aunque algunas escuelas de Mexicali lograron también grandes experiencias al respecto, nunca se logró una experiencia conjunta, articulada y por un periodo de casi 10 años.  

La comunidad universitaria ensenadense en su conjunto: estudiantes, maestros y trabajadores considerábamos importante que la universidad fuera crítica, científica, democrática y popular (sic). Para lograrlo construimos nuestras propias herramientas de convivencia: Planes y programas de estudio, donde los colectivos de investigación y docencia fueron centrales. Áreas y líneas de investigación con perspectiva estratégica y multidisciplinaria. Programas de Extensión universitaria que fortalecieran el vínculo popular. Reglamentos normativos propios y participativos, etc. Todas estas iniciativas con enfoque de trabajo colectivo y sin distingo de grados entre participantes. Donde el conocimiento pudiese ser útil para el conjunto de la sociedad. Así compartimos los años de nuestra formación académica profesional y nuestra formación ético-social como seres humanos y ciudadanos mexicanos.

Nunca nos pusimos a pensar que mientras hacíamos esto, estábamos aprendiendo sobre la marcha, a construir una nueva realidad de convivencia horizontal (sic), que nos demandaba que aprendiéramos a conversar entre nosotros. Y que, a su vez, nos motivaba a desarrollar la atenta escucha mutua, para lograrlo de manera consensual. Visto desde esta perspectiva psicosocial, al hacer las cosas como la hacíamos, desarrollábamos una 'curricula implícita' ético-social.

Todo lo contrario de la ‘curricula oculta’ de la que hablaba Illich, de la jerarquía, el elitismo y la competencia de la educación bancaria moderna de las universidades, ahora reconvertidas en nichos de verdaderos carteles corporativos corruptos de la nueva versión de la colonialidad mental, cultural e intelectual estandarizada moderna (sic). 

Ese camino que anduvimos le llamamos ‘Cogobierno’. Su herramienta más importante fue la asamblea general de cada escuela (sic). Y en alguna ocasión convocamos a asamblea conjunta entre las escuelas de Ensenada. 

Algunos creían que era solo un modelo político democrático de organización de la universidad y de elección de sus autoridades. En realidad, más allá de eso, el cogobierno fue un andamiaje modular cognitivo y ético social para co-construir nuestro propio entorno psicosocial (sic). En él coexistíamos, enactuamos y compartíamos la gran experiencia de aprender a co-construir nuestra propia realidad universitaria (sic). Cuando ingresé a la Escuela de Ciencias Marinas, en 1976, algunos creían que nuestro logro sería obtener un título profesional para usufructuarlo en la vida individualmente... Por circunstancias personales, mi primera experiencia con el cogobierno fue en la Prepa Ensenada, en 1974. 

Por supuesto que el cogobierno no fue una innovación ensenadense para el mundo. El gran maestro y ex rector de la UNAM, Pablo González Casanova -conocido de viejo entre los zapatistas como el Comandante Contreras-, a principios de los años 70, realizó un gran esfuerzo para articular a un gran equipo de jóvenes profesionistas universitarios, para impulsar una gran reforma universitaria. En el Distrito Federal, en los CCH's, en Escuelas y Facultades de la UNAM, y en algunas universidades de provincia, hubo procesos democráticos similares. Algunos, como el Autogobierno de Arquitectura de la UNAM lograron conservarse. 

Sin embargo, el 'sesgo ensenadense' de esta experiencia trascendió lo político e impactó el terreno de lo psicosocial (sic). Digo que impactó en un terreno que ni siquiera sabíamos nombrarlo (sic). Era una experiencia 'in terra novis', que impactó de manera multidimensional los diversos quehaceres y sus resultados también innovadores. Así como a las personas inmersas en esta experiencia, en nuestra propia condición humana, de una u otra manera. Pero eso sucedía mientras ¡todo lo demás sucedía! en todas las formas en que cada persona, cada grupo, cada colectivo o cada comisión desplegaba esos quehaceres. Aún no aprendíamos a mirar el despliegue modular fractal de nuestras propias acciones en las que estábamos inmersos.

Ahora, cuando la vida le ha dado varias vueltas a la vida misma, podemos ver con claridad que nuestro logro más valioso y trascendente fue aprender a co-construir el terreno y el andamiaje psicosocial de reflexión y convivencia para la vida creativa en colectivo y para el interés común.

Estábamos creando una nueva realidad psicosocial, en el seno de una universidad convencional y jerárquica de provincia, con el simple acto de convivir en el hacer comunitario, ‘...mientras nos formábamos’. Esto impactaba todas las dimensiones de la vida universitaria. Tal vez esto, no explicado, era lo que provocaba tanto entusiasmo, por el solo hecho de suceder con nuestro propio hacer creativo, desde el respaldo y la resonancia consensual colectiva de participación.

Llegamos a construir, por iniciativa de la asamblea general de la Prepa Ensenada, una Ley Orgánica del Cogobierno para toda la Universidad (sic). Primero fue presentada en 1973. Y posteriormente defendida magistralmente en 1975, por Cecilia Soto Blanco, ante el Consejo Universitario (sic) de la UABC. 

 

Lic. Cecilia Soto Blanco (Ensenada, B. Cfa. 1935-2004). Una gran maestra que pocos recuerdan en su verdadera relevancia en este proceso. Su gran experiencia política estudiantil-popular en la década de los años 60, su sensibilidad estético-poética y su calidad humana profunda, orientaron su vocación pedagógica popular-comunitaria y político social.

 

Esta iniciativa de Ley Orgánica, fue conocida como el ‘Resolutivo de la Mesa 4’ del Consejo Universitario de 1975, debido a que Rectoría tuvo que negociar el acuerdo, en la última sesión plenaria del Consejo Universitario de esa ocasión, de llevarlo a plesbicito universitario (sic) de la UABC. 

En la Escuela Superior de Ciencias Marinas, el proceso paralelo de su Cogobierno se desencadena y se le da continuidad mediante el trabajo de la Corriente democrática de esta escuela, integrada por estudiantes, maestros y trabajadores en una relación de un círculo horizontal de conversación sin jerarquía. Nuevamente, la asamblea general se convirtió en un espacio de reflexión y de organización que permitió que el proceso en Ciencias Marinas pudiese avanzar, tanto como lo logró en todas las áreas -académica, investigación y extensión universitaria-, de manera muy destacada e innovadora y en muchas ocasiones en contra de la propia Rectoría y sus amenazas de recorte presupuestario. Muy relevante fué la participación del grupo de jóvenes maestros del equipo de Ciencia y Sociedad de la Facultad de Ciencias de la UNAM. Así como del grupo de científicos sudamericanos refugiados en México.

Esto fue posible por el trabajo de democratización estudiantil promovido por estudiantes egresados de la propia Preparatoria Ensenada, cada generación, quienes contaban con esa misma experiencia. La retroalimentación entre ambas escuelas pronto empezó a rendir frutos conjuntos. Uno de ellos fue el impulso de nuevas Escuelas superiores, como la de Biología, la de Física y la Filosofía y Ciencias Sociales. Esta última obstaculizada vergonzantemente por Rectoría y sus 'intelectuales orgánicos'.

De la misma manera, la Escuela de Superior de Biología y la Física, que terminó incorporándose como carrera a la de Biología; emergen con este mismo entusiasmo de transformación colectiva.

La demanda de la ejecución de ese resolutivo, que implicaba llevarlo a consulta general y directa, se volvió, 5 años después, un horizonte de sentido de las luchas estudiantiles universitarias. Y fue ratificado asamblea por asamblea en todas las escuelas de la UABC. 

Por otra parte, se volvió un fantasma aterrador para Rectoría, la oligarquía corrupta y el gobierno del Estado, porque reconocía la legitimidad ética y jurídica de la democracia participativa y del libre ejercicio de la soberanía estudiantil popular universitaria (sic). 

Democracia participativa y soberanía estudiantil popular son dos elementos que, en el plano psicosocial, propician las relaciones  multidimensionales verdaderamente humanas (sic) entre las personas en una universidad. Dos elementos que, el conjunto de los ‘individuos modernos’ -colonizados y precarizados multidimensionalmente-, hemos sido despojados, para la manipulación de masas.

Y este modelo, terminó encarnándose en las relaciones enactuantes de todes sus participantes. Y, con ello, se convirtió en alternativa para toda la universidad en el estado de Baja California. 

Y junto con la defensa de los sindicatos, y las demandas propias de cada escuela de la universidad, articuló las demandas conjuntas y el horizonte de sentido de la Huelga General Universitaria de la UABC de 1980-1981

 

HUELGA GENERAL UNIVERSITARIA de la UABC
-1980-1981-
 
 Marcha y mitin en Mexicali (Rectoría de la UABC), 1980

Al mismo tiempo, esto explica por qué, para Rectoría, era importante que, de una a otra generación, todo esto fuera arrancado de tajo, como si fuera una lobotomía de la conciencia y de la memoria popular. Y, al modo clásico de la ‘Doctrina del Shock’ neoliberal de la manipulación psicosocial de masas que, al regreso a clases, bajo amenaza de ser expulsados, nadie entendiera qué pasó, antes, durante y después del golpe militar-judicial a la Huelga General Universitaria de la UABC.

Sin embargo, con el despliegue de tanta violencia impune, y pese al encubrimiento  jurídico-mediático, la clase oligárquica y el gobierno del Estado a su servicio, se vieron obligados a mostrar el lado oculto, enfermo y obsesivo -psicosocio patológico- de su gobierno: la USURPACIÓN DE LA SOBERANÍA POPULAR

 

Escuela Superior de Ciencias Marinas, enero de 1981
Asamblea informativa. 

 

 

. . .

Un salto de referencia, tal vez inesperado, pero necesario.

Esto es uno de los puntos que hermana a esta experiencia universitaria de la UABC, con la brutalidad del 2 de octubre en Tlatelolco en 1968. No la masacre del 68, sino el uso descarnado de las fuerzas represivas, el aparato jurídico-juducial y de manipulación psicosocial mediática, orquestado todo como guerra de baja intensidad (sic) contra el pueblo de México

El otro punto de semejanza es que, en ambas experiencias de lucha estudiantil popular, las formas de desarrollar el movimiento universitario y las redes de solidaridad nacionales logradas, obligaron al Estado a actuar con forme a su verdadera vocación de la clase oligárquica, de dominación y explotación social. 

Vocación social y conducta anómala de la oligarquía, asociada a su relacionalidad determinada por la jerarquía de estatus y privilegios del patriacalismo, exacerbados por la anomalía civilizatoria moderna del individualismo. Y las distorsiones psicosociales de las relaciones humanas determinadas por el mercado del sistema Capitalista: el racismo, el clasismo y el machismo. Que a su vez detonan una conducta psicosocial patológica que la distingue como sector de clase, que se define por la necesaria CORRUPCIÓN, falta de ética y de empatía. Así como su IMPUNIDAD y su forma natural de asumir la SIMULACIÓN, como conductas culturalmente normalizada; a decir explícito de Enrique Peña Nieto, como su representante-marioneta (venido al final, en payaso de las cachetadas de la misma oligarquía), siendo presidente de la República de México.

Ambos movimientos, muestran esto al conjunto de la sociedad y a la historia. Pero solo si es posible que se preserve en la memoria popular colectiva, en toda su riqueza de la experiencia desplegada en esa época. Porque esa riqueza de experiencia de emancipación humana, al alcance de las manos con el esfuerzo conjunto, es el legado para las y los jóvenes de hoy. 

La Coyuntura. Una secuencia impune...

El individuo moderno esta inmerso en el acontecer de su presente de realidad del que dispone por su propia historia personal, familiar y social. De ahí la alienación. No le es dado por sus relaciones sociales cotidianas, discernir su condición de clase social, ni de persona con derechos sociales. Asume su condición de individuo moderno como un privilegio del presente, frente a los seres humanos del pasado y de otro tipo de relaciones sociales y de modos de vida, más allá o al margen de la modernidad. Lo cual por cierto, no tiene manera de concebirlo como posible. Su principal alienación es de su propia constitución humana. No reconoce su condición de despojo y su precarización multidimensional corpo-territorial, de la que ha sido objeto durante un proceso que tiene continuidad psicosocial por más de 500 años. Esta condición es general para los individuos modernos.

Al individuo moderno, le es dado lo inmediato como lo real y lo comprensible, de alguna manera. Obviamente su condición de clase hace que esto sea modulado por las relaciones jerárquicas de estatus y privilegios o de ausencia de ellos. Para esto unicamente dispone de las narrativas a su alcance para hacer legible y discernible su propia existencia en el entorno en que se relaciona. Dichas narrativas condensan ideologías disponibles para el consumo, en el gran mercado de la ideas y de la información moderna. Y con esto asume su actitud frente a los otros, con ellos o al margen de ellos. 

El acontecer cotidiano, de pronto puede ser interrumpido por factores más allá de la persona y de su entorno inmediato. Es lo que se denomina una coyuntura. Esto hace que en un momento, las personas se encuentren en medio de situaciones sociales especiales, de las cuales, no necesariamente tiene experiencias previas. Y frente a ellas, haya que asumir una posición, ya sea de participación, de confrontación o de marginación. 

En estas circunstancias de coyuntura, contar con herramientas convivenciales como la asamblea general puede ser un gran detonador del deseo de ampliar su consciencia y de incluirse en aquello en lo que de pronto, ha sido partícipe en decidirlo. 

El siguiente paso, es preguntarse, que sucede con estas personas, cuando se destruye el tejido relacional, que como tal, sólo existe en tanto se ejecuta mediante el propio convivir, conversar, consensuar y co-construir. En tanto se participa en ello, mientras se nombra en el conjugar el pronombre: nosotros. 

Por los antecedentes que ahora todos conocemos, como la Doctrina de Shock, es fácil comprender que la misma es parte de una ingeniería psicosocial, que se ha sistematizado y experimentado a nivel social, desde la década de los años 70 en América Latina, con la introducción del Neoliberalismo, mediante golpes de Estado, o la Guerra sucia. Y que conoce perfectamente ambas posibilidades de las personas y de la consciencia humana. 

Sobre esta ingeniería psicosocial, habrá oportunidad de hablar en otro momento, unicamente nos ayuda a comprender la factibilidad del borramiento histórico y la destrucción de la memoria popular comunitaria, como recurso psicosocial, para destruir los reductos de las experiencias populares y comunitarias en todo un periodo anterior, en el país.

Esto explica cómo fue posible en Baja California, que, en una secuencia impune y pobremente disimulada, se pasase del desconocimiento jurídico ilegal de los sindicatos democráticos, al despido masivo de más del 50 % de maestros y trabajadores. De buscar el agotamiento y desgaste de la huelga, hasta llegar al desalojo militar y judicial de la misma. Desalojo preparado y encubierto de las fake-news del ‘bullying mediático’ de prensa, radio y TV subordinados. Cómo se pasó de la prohibición de las asambleas generales por escuelas, a la posterior persecución y represión selectiva hacia dirigentes y activistas estudiantiles. Con todo ello, a continuación, se procedió a borrar la memoria colectiva y popular de este hecho popular histórico inusitado. Este borramiento fue todo un suceso de ‘control de daños’ y la manipulación psicosocial.

La historia oficial construyó una narrativa que invisibilizó todo ello. Fue necesario incluso el ‘conveniente’ incendio de los archivos históricos de Rectoría, pocos años después. Al no ser suficiente, a principios del nuevo milenio se construyó un centro especializado en continuar alimentando la narrativa falsa de la historia oficial de la UABC. 

Y durante más de 40 años, esta acción ha encubierto la corrupción, el saqueo y la impunidad como modus vivendi del conjunto corporativo amafiado de los altos cargos burocráticos y como ‘curricula oculta ampliada’ de la universidad, para sus alumnos. 

No es casual, ni fortuito que la estructura de organización corporativa-jerárquica es común al Estado, a las empresas, a la iglesia, el ejército y a los cárteles del crimen organizado. Al igual que a las universidades (sic). Es una estructura con el mismo fundamento ontológico metafísico del Capitalismo patriarcalista racista, machista y clasista. Son estructuras de organización inhumanas y que deshumanizan a quienes en ellas participan, desde las cúpulas hasta las bases. 

Desde que fuimos derrotados políticamente como movimiento estudiantil y sindical universitario, supimos que, al haberlo hecho por los medios militares y de la violencia impune, esa derrota nunca podría significar, el basamento de una universidad digna y humana. 

Al consumarse por la violencia de Estado, Rectoría tuvo que aceptar las consecuencias de envilecimiento de su derrota ético-social. Y nunca pudo resolver este emplazamiento. Como nunca pudo evitar la presencia etérea del fantasma psicosocial de la memoria de la legitimidad de ese movimiento universitario democrático, de mujeres y hombres jóvenes que aspiraban al ejercicio de la soberanía popular universitaria, con la misma vehemencia y naturalidad con la que respiramos. Ejercicio que tenía su fundamento, no en una utopía de izquierda, sino en una gran experiencia colectiva de las y los universitarios de Ensenada en la década de 1970.

A la vuelta de la vida, la propia vida permitió que los propios hechos universitarios derivados del atropello y el despojo, mostrara los frutos podridos de los usurpadores de la soberanía universitaria (sic). 

Hasta la propia prensa incondicional eventualmente publica algunos de sus escándalos, que ya a nadie incomodan ni ofenden... 

Con ello han logrado transgredir, en cada persona, su sentido de dignidad como tal y como sociedad. No hay mayor logro para ellos que esto, asumido como normal por la ciudadanía de individuos modernos. Lograr el viejo adagio campesino: "el que por su gusto es buey, hasta la coyunda lame".

-¿Qué? ¿Hay de otra?

 Los esfuerzos por revertir esto no han logrado mayores resultados aún. Y por lo general están mediatizados por profesionales de la política. Dejando de lado, la organización popular social de base y el ejercicio de la soberanía de la asamblea general.

…y mientras tanto. 

 

Negociación de las cuatro escuelas de Ensenada de la UABC con Rubén Castro Bojórquez, 1979

 

Para la necesaria recapitulación de la memoria...


 . . .

Segundo cuento.  

De la rupestricidad y los geoglifos hasta la Mutua crianza. (década de los 90) 

 


 

Había que hacer algo… supongo. 

 

Y con la vida transcurriendo sobre ella misma, las personas cambiamos de dirección y las vertientes se separaron. Y surgieron los retoños de la vida misma. Así lo manda la vida sobre la vida misma. Algunas lograron permanecer otro tiempo aglutinadas y construyeron organización política. Hasta que la propia estructura y dirigencia se descompusieron. Después, algunos conservaron la tradición de cuidar los vínculos de la amistad, y con ellos, los de la memoria compartida.

Pero también, era que ya no existía el espacio natural de convergencia del esfuerzo entusiasta de estudiantes, maestros y trabajadores. Ya no había un objetivo común ético-social que construir al alcance. Ya no había una ágora de convivencia lúdica y estética comunitaria y de conversación que posibilitara el quehacer co-creativo.

Había sido extirpado el sentido primigenio de la propia SOBERANÍA POPULAR DE LA VIDA EN COMÚN. Aquél que aparece consagrado en el artículo 39 de la Constitución mexicana. Todo eso que, en un momento fue vital para una realidad insospechada y muy fecunda, ahora carecía de sentido. Carecía también de donde asirse. Y careció de palabras suficientes para poder nombrarla y con ello guardarla en la memoria colectiva. Y al no nombrarla, en la memoria dejó de existir… Por eso desde que se acabó supe que lo vivido había sido un cuento que resultaría difícil de creer y de comprender. Por eso le llamé desde entonces la ‘Era Mítica de Ensenada’. 

Mítica también, porque supe desde entonces y después lo pude constatar, que hubo muchos que negaron todo eso como cierto. Y hubo también algunos que terminaron diciendo que los logros obtenidos en ese periodo eran del grupo que se quedó con la administración desangelada de las escuelas de la UABC.

Por mi parte…casi 10 años después, harto de estar harto, regresé para volver a empezar… 


A veces, la vida se guarda de retoñar por vertientes de rizomas marginales.

Pero ahora desde cero y, por otro lado. Los amigos me desconocían y se preocupaban. Ahora la cosa iba desde la nada, la soledad y el silencio (sic). 

Yo les decía a mis amigues que, si no entendían nada, yo menos… La solidaridad a mi paso solo provenía del vínculo de la experiencia mítica compartida en otro tiempo, que nos hermanaba. Y sin más, gracias a los rancheros y pescadores del Desierto de El Vizcaino, entré de lleno a la experiencia de la ‘Rupestricidad’. Algunos decían que es como el rodar ponchado por kilómetros de brecha en el desierto…

Si me preguntan ahora, fue el inicio de una investigación apasionante, por otros senderos, tras las huellas en senderos de los gigantes comunales ancestrales (sic), hacia los confines recónditos e inmediatos de los fundamentos ontológicos -constitutivos- de la condición humana. Contando como filtro existencial y cognitivo, el propio desierto, en el pellejo personal...y viceversa.

Era una especie de rupestricidad… Solo que esta rupestricidad era ‘personal’ -en toda su ignorancia de la misma puesta por delante. Y ahora, ‘contemporánea’. Con esto queríamos decir que no buscábamos copiar o simular nada, …de lo que en realidad ignorábamos todo -como buenos individuos modernos-. ¡Imagínate!

Que por muy limitada que fuera, y gracias al contacto directo con los elementales de desierto, esa experiencia tendría algún sentido propio, de algo en nosotros mismos que ignorásemos. Su propia coherencia emergería de ella misma, como la vida. 

Y que todo ello, al no saber que era, ni como nombrarlo, tendría, tal vez, posibilidades de ser compartido -no verbalmente-, mediante algunas creaciones plásticas, que tuviesen, dentro de lo atemporal, el sentido de lo lúdico y no convencional.

Maijañuí codex. Rupestricidad contemporaneaFrancisco Hernández Zamora, Ensenada, B. Cfa., 1992.

 

Y con eso llegamos hasta los ‘Geoglifos de Baja California’: Geolglifo de la Unidad, 1997 y Geoglifo de la Ballena Kuyimá, 1998-2001. Otra vez, colectivos y comunitarios; otra vez con las uñas, el lomo y el tranco de los pies, en medio de la nada. Esos geoglifos los soñamos como tatuajes de ese gran 'brazo peninsular'; siendo parte de un gran Códice peninsular (sic), que cuentas historias de vínculos profundos y entrañables de las personas de esas regiones con sus entornos, de los que son parte. Y nuevamente emergió una pequeña red de solidaridad y de participación desde los extremos de la península, que concurrió al corazón de desierto, donde iniciamos el conjuro. Donde aprendimos a sembrar semillas del corazón del desierto en nuestra alma… Nuestro regalo de eso fue tener contacto con la sabiduría de las niñas y los niños. ¡Todo lo que hicimos y hasta donde fuimos para encontrar esa pequeña semillita de tanto poder psicoscial! Si me preguntan: lo volvería a hacer empeñando el mismo esfuerzo loco y desaforado.  

. . .

Ojo: esta década de los 90 la atravesamos sin hacer referencia a la asignatura psicosocial histórica pendiente de la década de los años 70. Lo hice así, para que valiera por sí misma esta otra experiencia. 

Hasta ahora, estos dos relatos tuvieron derivas diferentes. Así me pareció adecuado para garantizar el propio flujo natural de sus construcciones y sus narrativas. Esto para que no se dificultara la recepción de dos temáticas diferentes y hasta ahora separadas...

Si ahora las junto en este doble relato, es para mostrar que por sí mismas, ambas eran partes de otra escala fractal de la misma dimensión mítica de la vida en la que estamos inmersos. 

El haber participado en la experiencia de un proceso psicosocial tan especial como el Movimiento estudiantil-sindical universitario de la UABC, inspiró la busqueda transpersonal, y más alla de los límites convencionales de la propia búsqueda. Traspasando los límites tabú de la locura, el fracaso, el vació y la ignorancia (sic). Y se atrevió a reconvertirlos en gemas que encierran vetas de riqueza humana, para convocar a la juventud actual a que no desfallezcan en el espíritu colectivo y comunitario, en el ejercicio de sus derechos soberanos y de su dignidad humana.

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 La Expo retro

Las piezas de esta ‘colección incidental’ aquí presente, sobrevivieron, en distintos hogares y en resguardo de amigos, lo que siguió después.

Ahora se reencuentran para hacerse presentes frente a nuevos visitantes con quienes conversar. Pero ahora, con las vueltas de la vida de por medio, confluyendo las dos experiencias psicosociales, tan disímbolas y tan hermanadas.  

…por más árido y abyecto que sea el quehacer corrupto de las ‘nomenklaturas’ -altos cargos burocráticos- de instituciones desangradas y evisceradas.

Para recordarles a los jóvenes de hoy, con este doble testimonio, que el potencial milenario del espíritu del desierto, siempre estará ahí, para quienes se den el tiempo de aproximarse a él.  

Por nuestra parte, dejamos testimonio de la continuidad necesaria de esta búsqueda apasionada, que no cesa, porque así es la vida. Que nos acompañará hasta al final de la vida misma cuando toque. Y que surgió de esa práctica común y colectiva, del ejercicio de la soberanía estudiantil-popular de la ‘Era Mítica de Ensenada’.

Con todo esto -que nos sigue cabiendo en el morral, para caminar con las manos libres-, ahora avanzamos por los poderosos senderos vitales de la ‘Mutua crianza’ en el reencuentro de nuestras maestras y maestros de los pueblos de lenguas originarias e indígenas milenarias, de ‘Nuestra América Profunda.

Búsqueda apasionada que ha estado bendecida de tantos y tantos encuentros hermanados de la vida con la vida misma, de la que somos parte, en un breve instante de su ser infinito, en el que nos ha tocado coincidir, convivir y comulgar…

Francisco Hernández Zamora

San Juan Xalpa -avecindado-, Iztapalapa. 03/06/2023

  


 
PARÉNTESIS: La construcción onto-epistemológica
La experiencia personal psicosocial (década de 1980 y 1990).
 
Decía Marie Curie que nunca nos damos cuenta de lo que se ha hecho, sino de los queda por hacer
De manera complementaria, James Clerk Maxwell dijo que: La ignorancia completamente consciente es el preludio de cada avance real en la ciencia.

Esta doble apreciación es muy valiosa acerca de la importancia de la ignorancia en la construcción del conocimiento. Comprender esto me permitió, a su vez, establecer una articulación especial entre la trilogía de otros aspectos que, para la modernidad, significan tabú: El fracaso, la locura y el vacío
 
Abarcar sin prejuicios esta poderosa tetrada inicial, se convirtió en una posibilidad de apertura epistémica para tener acceso a la dimensión psicosocial, en particular a la mitopoyética (sic). De la misma forma que lo hacía, con respecto a los temas de la manipulación psicosocial mediática.

Hasta ahora continuamos cosechando temáticas de investigación y perspectivas de creación apasionantes. Es esto lo que explica por qué fue posible iniciar el segundo cuento en mi vida. Y por qué es inagotable.

 

 
 
SEGUNDO CUENTO:  


RUPESTRICIDAD PERSONAL CONTEMPORÁNEA
1989-1992



 

Aproximación rupestre al Maíz. Fco. Hernández Zamora, 2016






Rincón rupestre.

Mujer rupestre. Retrato



GEOGLIFOS DE BAJA CALIFORNIA

1997-2001


 

 

 En la punta dela sombra... (2001)

 

 
CÓDICE TECOMITL (2006-2007) San Antonio Tecómitl, Milpa Alta, Cd Mx.
Primer códicel del género Comunitario-infantil.
 
 



 
 
 
 



 


 
 




 


 

 


 
Circuntancia personal de trabajo: 


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