9. El último tramo. INVITACIÓN
9. El último tramo. Invitación.
Hola querida Virginia: Espero que estés muy bien. Preparamos un paquete de eventos para Ensenada. Como comprenderás, no es que esta sea una iniciativa de alguna institución. Es una iniciativa con un pequeño núcleo de amigas y amigos de Ensenada muy solidarios y testigos comunes de esa época. Contamos con el respaldo de la Fundación Cultural J. Hdez. Delgadillo, A. C. que tenemos, para gestiones institucionales. No buscamos hacer fila, calificación, ni beneplácito para que suceda. Eso sí, buscamos la co-participación con varías instituciones. Y al parecer hay interés. Están por confirmar. Lo haremos a mediados de noviembre. Ya está encima.
La autonomía de esta propuesta será de buena manera y abierta. Daremos con mucha alegría nuestro mejor esfuerzo. Ofreceremos la mayor calidad colectiva posible con gran entusiasmo. Aunque para eso hayan tenido que pasar 42 años. Hay frutos maduros que compartir.
Como tú bien sabes, los temas y personajes que se harán presentes con este paquete -y que tú conociste muchos de ellos-, andan libres por el monte y entre las mareas. Es, simplemente que se acumuló en tiempo, y ya es hora, antes de que el propio tiempo nos limite en nuestras personas, de realizar el ‘Tequio de la Memoria’ de ‘la Era Mítica de Ensenada’.
Te comento esto, porque creo que tú tienes cosas que compartir de algo de esto, de la manera y como tú consideres, de lo que significó para ti. Que es así como yo te recuerdo en los tiempos del cogobierno de la Prepa Ensenada.
Después, tu propia trayectoria profesional y de creación, te permitió construir una mirada propia con la cual ‘voltear hacia adelante para ver el pasado’, recurriendo a la memoria y su plasticidad. Te pido consideres esta petición fraternalmente. Creo que si el Chino Burgóin estuviera aquí, a él le tocaría hacerte esta solicitud e invitación. Tomo el relevo, apelando a la amistad, pese a la distancia y a la esporádica comunicación que hemos tenido en este periodo.
Sin embargo, créeme que si no hubiésemos avanzado lo que hemos logrado al respecto del rescate de la memoria del esa época, no te distraería de tus labores y empeños en tu área de trabajo apasionado y fructífero.
De Cecilia, tanto de esa época en Ensenada, como de su gran papel jugado de 1964 a 1968 en la UNAM y la lucha estudiantil nacional con la CNED, también encontramos cosas muy valiosas en la historia de nuestro país. Cosas que también fueron borradas e invisibilizadas. El Comité del 68 no las conocía. Cuando se las presente en un evento al que me invitaron el año pasado, me dijeron: ‘nos diste cátedra´. Les contesté: Ustedes están en el tema desde hace 50 años. Las implicaciones históricas son muy fuertes e importantes. Eso es lo que quiero publicar. Hasta donde hemos avanzado.
A fin de cuentas, yo simplemente buscaba algunos antecedentes de Cecilia para compartir con les ensenadenses de aquella época y de ahora. Y terminé encontrando, no un hoyo, un verdadero 'boquete epistemológico’ al respecto de la historia de México (sic).
En ese torbellino estuvo Cecilia y jugó, como en Ensenada, un papel crucial, sin buscar mayor cosa que la consumación de una construcción colectiva popular legítima.
Cecilia se fue de Ensenada años antes de la entrada del ejército y la policía judicial federal a la UABC. El 50 % de los maestrso y trabajadores fueron despedidos masivamente para destruir los sindicatos democráticos, algunos fuimos tratados como si fuéramos delincuentes o criminales, en ese periodo de la guerra sucia, donde lo que seguía al secuestro judicial era la tortura y desaparecer. Únicamente que no nos dejamos agarrar, aunque las órdenes de aprensión estaban expedidas para algunos de nosotros. Nada de lo que nos avergonzáramos. Con el uso de la fuerza del Estado para destruir un proceso legitimo y democrático de base de la UABC, la derrota ético-social fue de ellos. Y la cargaron hasta el presente. Los fantasmas de lo acontecido y destruido los han acompañado.
Sin embargo, los cogobiernos que se consolidaron en las tres escuelas de la UABC en Ensenada, fueron su legado por dotarlos de coherencia ético-jurídico y pedagógico-cultural. Legado que, en 1981, se volvió un peligro para la burocracia universitaria y del Estado de B. Cfa., cuando las escuelas en huelga de Mexicali y de Tijuana, empezaron a votar por los cogobiernos, en medio de la Huelga general estudiantil y de los sindicatos de la UABC. Autoridades histéricas e intolerantes, por la única razón de que atentaba contra la continuidad de las viejas prácticas antidemocráticas de la USURPACIÓN DE LA SOBERANÍA POPULAR estudiantil de la universidad legítima. Asignatura histórica pendiente a la fecha, en todo el país.
En el D. F., en la siguiente década, con el terremoto de 1985, Cecilia terminó asesorando a las costureras para crear el sindicato nacional. Con resultados muy dignos y exitosos. Lo siguiente que le tocaba era una diputación del PRD, ella la rechazó. Prefirió que la tomara la nueva líder sindical y lo hizo bien. No era lo que buscaba Cecilia. Y continuó en lo suyo de la asesoría a los sindicatos independientes, ahora en franco repliegue por el neoliberalismo. Después ya más enferma, se retiró a Ensenada y emprendío sus últimos empeños y búsquedas literarias.
Hacer visible esta actitud y disposición ética, fue posible por buscar las huellas de Cecilia en la década de los años 60. Con testimonios directos de personajes íntegros y destacados, encontramos que, en ese periodo, la labor de Cecilia fue brillante y valiente, incluso en el CNH -sin tener cargo-, pero igual sin abandonar tareas y responsabilidades estratégicas del movimiento. Y de lo cual, pasó sin dejar rastro visible... para la molicie de muchos a los que, mujeres como ella, siempre han resultado incómodas.
Has de saber que, en esta invisibilización de Cecilia, contribuyeron también mujeres destacadas después (sic). No solo fue un tema de género. Fue …muy humano. Platiqué con una de ellas. Y al final, presentándole prueba fotográfica inédita muy especial, reconoció lo que primero negó frete a sus colegas, de Cecilia...
Ahora digo que, en este caso, no solo los enemigos, que tuvo se encargaron de hacer el borramiento, también las envidias mediocres lo fomentaron. Ese borramiento burdo, nos ayudó a separar el grano de la paja. Y nuestra tarea se ha limitado a hacer visible los granos dorados de su memoria. Y son brillantes, macizos y fértiles, porque están ligados a la memoria popular-comunitaria del pueblo de México.
En la infografía que te comparto se indican las actividades que realizaremos en dos escenarios. Dos Escuelas de la UABC y el CEARTE.
Los tipos de participación son variados. Me interesa que pudieses considerar algunos.
Dos o tres Mesas de conversación temáticas,
Mesa de presentación de dos libros.
Conversación de ciclo de Cine.
. . .
Por otra parte, termino un libro sobre Cecilia Soto Blanco. Tal vez consideres hacer un TESTIMONIO. Si no respecto a ella en particular, si sobre tu experiencia personal y en el tema del teatro en la prepa Ensenada y de qué manera ello influyó para tu formación profesional.
Te envío un avance del diseño de las pastas.
El título que propongo: ‘La maga invisible y el boquete epistemológico de la historia de México’, apareció solo. Conforme fuimos descubriendo lo que ignorábamos y conforme fuimos descubriendo vínculos históricos profundos y de repercusiones trascendentes. A quienes la conocieron desde los años 60 les gustó.
De mí, tú sabes que, por partida doble tengo referentes ético-estéticos de radicalidad crítica. Ni pa’ donde hacerme. En cierto momento, de adolescente, fue un poco incómodo al tratarse de mis padres. De ahí, tal vez que puse 3,000 kms. de distancia de ambos y terminé por allá con ustedes de 16 años en la prepa. Estaba listo para empezar… según yo.
Siempre reconocí ese doble referente radical como un privilegio adscrito a una responsabilidad que lo honrase. Fue lo que me llevó al final… al desierto, en otro momento (es la primera vez que lo digo). Y de ahí volví a empezar…
Lo curioso es que ahora y a mis 65 años, puedo decir lo mismo: ‘¡estoy listo para empezar!’… No escarmiento, aunque tal vez aprendí algo… Hace treinta y cuatro años decía otra: ‘me hice viejo en eso de andar naciendo’ … y fueron varias. 'Ora a mi edad, calcúlale...
Cuando fui al desierto, fui a buscar algo, sin saber qué era lo que buscaba, ni cómo buscarlo, ni para qué. Mucho después me di cuenta que tampoco sabía que lo que buscaba era mi propia mirada... al salir con ella puesta constaté lo que ahora llamo: la coherencia de sentido para la alineación de la construcción de la mirada popular-comunitaria. Con el referente de mis padres, no me interesa cualquier opción individualista moderna. Por supuesto que no tenía manera de referirlo con estas palabras. Salí igual que como estuve ahí: balbuceando. Y había que digerir la experiencia con otras nuevas también; y fueron en la megaurbe de nuevo.
Ahora te digo que esa mirada, es lo que me llevó a la perspectiva transcivilizatoria de la ‘Mutua crianza’ de las matrices civilizatorias de los pueblos originarios de ‘Nuestra América Latina profunda’ (sic).
De igual manera, me trajo a esta otra tarea pendiente, que para mí es igual de importante. Y como responsabilidad con mi segundo terruño entrañable. Y con las y los jóvenes de Ensenada. En la mejor vena hegeliana -de cabeza- les diremos a eses jóvenes: eso que ven no es real, porque no es racional… su matriz es la violencia barbárica, investida de corrupción y de impunidad.
Esto del TESTIMONIO que te pido, está considerado a partir del modelo que experimenté con el libro de Delgadillo, con la sección de ‘Testimonios’. Entendida esta sección como un ‘coro de voces’ y un ‘mosaico de miradas’. Con ello reconocemos que la memoria es colectiva y que se entreteje con los recuerdos conversados, que cada quien preserva con vínculos emocionales profundos. En ocasiones, muchos de ellos encarnados de múltiples formas en el presente. Existimos en el presente con esos vínculos de nuestro emocionar profundo continuo.
Se están animando amigas y amigos varios, incluidos de La Paz: Concepción Sánchez y Marcos Acuña. De Sonora un Dr. en Sociología, investigador de la UniSon. Y de la CdMx compañeros de ella en la Facultad de Derecho que después tuvieron sus propias trayectorias brillantes, críticas y éticas.
Angélica García Soto, recupera de sus compañeras del equipo juvenil donde estaba Cecilia: ‘Las Kids’. Angélica también contribuyó con una muy buena entrevista y con materiales de archivo de Cecilia. Recientemente, con la Lic. Victoria Moreno, conseguí su tesis de licenciatura y el libro: ‘Ceremonial en el Zócalo, acerca del movimiento obrero’.
Busco información sobre Eliseo Quiñonez. Es clave. Urge. Ojalá sepas algo. Tenemos una foto de los dos… (sic). ¡¡Y algunos poemas!!! Ese material solo ya es un capítulo extraño, bello y muy humano.
Tengo algo de Herlinda Sánchez Laurel, de su mural de Ensenada y dos cuadros en relación a Cecilia. Es muy valioso.
Se alcanza a formar un buen rompecabezas colorido, con varias facetas de su vida y trayectoria épica femenina revolucionaria sui generis.
Ella enamorada, como tú supiste, de la condición de Barbara Gandiaga y del arrojo de los Hermanos Flores Magón en B. Cfa. Ese podría ser parte de tu testimonio. No te limites.
El capítulo de su infancia aún no lo escribo. Pienso que debe de ser uno de los finales. Ponerlo al principio es como hacer ‘spoiler’ (sic) de su vida. Es como de manual dramatúrgico: ‘infancia es destino’. Muy rudo, doloroso. Y poético, a la vez, en su resolución. La vida misma en contacto con la muerte, mediante el dolor permanente de la piel viva expuesta en el pecho, de muy lenta cicatrización. "Ni me curo, ni me muero...", decía la niñita postrada todo el día. Metáfora cruda y ruda de la causa de la fortaleza, integridad y su apasionada alegría sencilla de su vida después. Templó su alma y carácter al fuego (sic) con dolor prolongado por dos años, a los cinco o seis años. Cultivo su paciencia tesonera enriquecida por la lectura que le abrió mundos de aventuras, conocimiento y poesía -existencia con pasión y disciplinada, de ética y estética plena, muy de ella-; que después nunca dejó. Determinó su feminidad resguardada en una cicatrización quelonia brutal. Grito sordo petrificado en el pecho, junto a su corazón, que devastó totalmente sus senos y replegó su intimidad muy discreta. Y en el drama de la vida y de la lucha social popular, ella apareció con toda su fuerza, habilidad polémica y su gran entereza solidaria y amorosa, de un corazón que tuvo el fuego de sus crinolinas y su vestidito por escuela.
Me da mucho gusto que Ensenada pueda recuperar su memoria de manera muy digna. Junto con la experiencia psicosocial de los 3 cogobiernos de Ensenada de la UABC. Creo que es algo que les servirá a les jóvenes.
Como te dije, espero que puedas participar. Ojalá te animes. Buscaré a otres amiges. Avísame si tienes contacto con José Luis Gerardo -ChiChí-. Buscaré a Lauro Acevedo y al Dr. José de Jesús -Pepe- Arellano. Un gran abrazo.
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COMENTARIOS por WhatsApp acerca de un párrafo sobre Cecilia:
Victoria Moreno: Precioso: en frases poéticas se describe su vida. En mi se volvió abrir el recuerdo de su mueca de duda y única vez que broto un sentimiento de pena, cuando ante la necesidad de implante, por primera vez, ante mí tuvo que dejar su tórax al descubierto.
Fco: Tu voz: "En mi se volvió abrir el recuerdo..." 🤗😶🌫️
Victoria Moreno: Fue una mujer que su sexualidad la transformó en luz, amor y ternura para quienes fuimos sus entrañables amigos y en mi caso mi hermana en el tramo más doloroso de mi vida que al tocarme con su barita, la transformó en camino de estudio, y una vejez de satisfacciones y regalo de grandes amigos
[12/10 9:41 a. m.] Victoria Moreno: En la etapa que nos acompañamos, conocí a la mujer ama de casa, un cheff que quizás solo se asomo para darle a mi hija y a mi el hogar truncado por la fatalidad al tener que trabajar, y alejarme de lo cotidiano de una madre llenando su casa de olor de comida, pasteles, postres.
Me viene al recuerdo que los fines de semana como paseos para mi hija, visitabamos museos, y a veces íbamos al campo en las cercanías de observatorio, y la niña llevaba una bolsa y una varita con punta, para recoger heces secas de caballo que utilizabamos como abono para el pequeño jardín de casa.
Fco: Te dije que contigo y con tu hija, emergería esas vivencias sencillas y muy humanas de Cecilia.
VM: Viviendo ya en observatorio,Gaby convivía con un amiguito de la colonia que tenía orejas grandes y al que Cecilia apodó el "chorejas", se acercaban otros niños vecinos que daban a la casa el sonido risas, juegos y enseñanzas.
Fco: A Sandy la tienes que conocer. Es mi hermana de la vida. Ella comenta: "Y a todo mundo... me encanta!!! mi corazón esta muy agradecido con tu compartir. Salvadas las distancias y en un ejercicio tardío justo en esas ando... aprendiendo del dolor y dando la bienvenida a esta gran oportunidad de rescatar la raíz de mi vínculo con la vida y con ese enorme gozo y privilegio de tener con qué disfrutarla Y desde la humildad la siento cerquita y celebro que te tenga por testigo."
VM: Para mí hija y sus amigos, tenía una enseñanza que reproducía de uno de sus maestros de la infancia respecto a la disciplina en el saber, le pregunto a Gaby si la recuerda. A mi sobrino que tenia problemas de dicción, le aplicaba un ejercicio que no recuerdo del todo, la investigo , decía: r con erre cigarro, rr con rr barril, rápido ruedan las ruedas del ferrocarril
[12/10 10:16 a. m.] Victoria Moreno: Al morir Miguel y compartiendo con mi suegra, su casa en San Jorge, colonia Tacuba, ella mujer independiente que en los años treinta se hizo médico, mujer culta que a diario leía, Ceci logro con su cercanía convertirla en nuestra camarada que a veces compartía las disertaciones politicas del grupo.
Fco: Lefteri. También lo tienes que conocer, dice: "el poder de la memoria, que como semilla en el desierto puede pasar años y años latente, aguantar todas las sequías para a la menor insinuación de humedad, desatar una ola de explosión vital de belleza nunca vista… así son las semillas del corazón del desierto, ¿cierto?"
VM: Retomó el recuerdo lo cotidiano en casa, el día de Tlatelolco.
Solo anoto ideas para no olvidar y en días subsecuentes lo escribo con más coherencia y te lo entrego.
Pareciera, o quizás es, que con mi cercanía a ti, apareció la maga para decirme: cabrona, déjate de simplezas y retoma vivir buscando en tus entrañas, lo bello del trato con la cultura.
Fco: Esta muy bien son pepitas de oro. Muchas gracias. Esto sigue. Lo veo como bola de nieve. El trabajo no es hacer una gran bola de nieve. El trabajo es llegar a la cumbre empinada y ahí hacer una pequeña pelotita de nieve y aventarla con alegría a rodar cuesta abajo. Sola crece con el entusiasmo a su paso y arrastra para incorporar lo que su alrededor le otorga generoso para crecer y ser poderoso. Ese es el poder de la memoria y de la creación psicosocial colectiva, popular y comunitaria, digo yo.
Qué maravilla. Te agradezco mucho tu confidencia y tu alegría. Eres muy amorosa también, como ella.
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Angélica García: Por supuesto que si marcará a muchos jóvenes,que descripción tan hermosa,una forma de expresar el dolor que vivió Cecilia sirviendo a su fortaleza,carácter y enfrentamiento a la vida.
AG: Efectivamente , fue una gran mujer con gran capacidad para dar y brindar amor a todos,su relación con los trabajadores era admirable de respeto, y confianza y sabiduria.
Fco: Es muy valioso lo que dices. Le seguimos abonando. Gracias.


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